lunes, 19 de septiembre de 2011

Sin acabar

Sin acabar
Así se sintió


Sin un beso de carmín que enmarcar
Sin un recuerdo de piel marcada por las uñas
Sin un poco de su aliento guardado detrás del lóbulo de la oreja




Boceto - Etson Guevara


Acabó su vida y pensó que estaba sin acabar…


Una vez cogió la mano a una chica…una mujer
Por primera vez no le resultó incómodo sentir los pequeños y huesudos dedos,
el sudor, e incluso una ligera aspereza en la palma de la mano
Esa mano encajaba en la suya como ninguna otra que recordara…



Sin acabar…?

...terminé y no empecé
a vivir

viernes, 18 de febrero de 2011

Escapismo




Ayer el autobús paró en tu calle…y me invitaste a un café. Y a algo más.

Hoy no quiero que me busques en mi piso, hay demasiado de mi en él.

Y mañana... Mañana nuestras miradas se cruzarán…pero no hablaremos, al menos no con nuestras bocas…

Escapistas…funámbulos con un abismo de formas borrosas a nuestros pies. Allí abajo tal vez estemos tú y yo esperándonos con las sonrisas francas. Invítame a ese café entonces…
Ilustración: The Escapist (Eric Fortune)

jueves, 2 de diciembre de 2010

Quién dijo miedo?



En este tiempo de crisis y despidos, de escaseces e injusticias... ¿Por qué piensan que el miedo es la manera de luchar contra el enemigo? De hecho ¿quién es el enemigo?


¿Se piensan que con miedo harán que suba la producción? ¿Que el trabajador vaya más concienciado a trabajar? ¿Que el parado busque trabajo con un mínimo de ilusión, que es lo que se le presupone?


Sí, señores, nos han amenazado seriamente con el despido, a mi y a todos mis compañeros de tajo.

Y van...no-sé-cuántas veces a lo largo de 4 años de trabajo precario en una gran empresa nacional. La primera o segunda vez se me cayó el mundo encima. Las 7 u 8 amenazas de despido restantes las he vivido con resignación, asco, depresión, ironía, cabreo...

Y hoy, la décima vez que han amenazado con echarme, exigen que haga un esfuerzo (más) por la empresa... Y he sentido lástima...pero no por mi, sino por ellos.

También he sentido curiosidad: la próxima amenaza...¿qué será lo que experimentaré?

Terminarán echándonos, claro, pero de puro aburrimiento.


Están tan equivocados...

domingo, 28 de noviembre de 2010

Laca power

- Yo: ¿…Perdón? (Dormida en la cola del banco que hace ya un buen rato que no se mueve. Algo acaba de chocar contra mí. Alguien me ha hablado, pero estaba tan ensimismada que no me entero de lo que me ha dicho)

- Ella: - ¡…Pues hija, te digo que acabas de pisarme el pie…! -

- Yo: - Quién? Yo? Emhm, …pues disculpe, no me he dado ni cuenta de…no sé ni cómo he…- (Huy, pero ¿esta señora no acaba de llegar?)

- Ella: (Cincuenta y tantos. Se arregla el collar de perlas que tiene un cierto parecido al de Marge Simpson, no por lo rojo, sino por lo gordo de las cuentas).-Nobonitaclaroquenomehasvisto! Pues llevo en la cola toda la mañana, no te fastidia, …¡y dice que no me ha visto.! ¿Verdad Marga que llevamos aquí esperando un buen rato?- (Marga entra por la puerta de la calle atusando los pelos de su abrigo de…de eso, de pelos)

- Marga: - Pues claro. Qué dice? Que estaba delante de nosotras? -

- Ella: - Eso dice la chica esta! Y vamos, menudo pisotón, con el pie como lo tengo!-

- Marga: - Pues de eso nada, eh?-

- Ella: - Vamos, que si yo te dijera el tiempo que llevamos aquí esperando…¡toda la mañana! A ver si encima que ha llegado después, viene ésta empujando a ponerse delante “nuestra”- (lo dice plantándose definitivamente delante de mi en la cola y en voz muy alta para que todos en el banco (y fuera de él) lo oigan. Su pelo es como un casco rígido que aún huele a peluquería. ¿Si pincho un tenedor se sostendrá solo? )

- Yo: - Perdone, si no he dicho nada, yo… -

- Ella: - Hombre es que no va a venir aquí nadie a decirme que estaba delante de mi…Es que la gente tiene una cara…! - (Me da la espalda) - Huy, ¿a ver Marga?…¿esa es la blusa que te acabas de comprar? Qué mona!. Pues mira yo lo que me he comprado, a ver en qué bolsa está…ah, sí, aquí…!(…) –

Media hora después de hacer el ingreso en el banco y de vuelta ya en la oficina, me tomo un respiro antes de hundirme de nuevo en la pantalla del ordenador...Confirmo algo que sospechaba hace tiempo: y es que realmente existe un mundo paralelo personal e intransferible en el que siempre tienes la razón, un mundo que gira a tu alrededor y en el que por supuesto los demás son los causantes de tus problemas…Me pregunto qué habrá que meterse para vivir en el mundo paralelo ese… ¿una sobredosis de laca?

miércoles, 6 de octubre de 2010

Estúpida fiera educada e ilusa



Llevo unos días un poco inquieta, algo me preocupa inconscientemente pero no sé decir qué es. Una amiga me propuso un ejercicio simple para ver qué o quién podía ser el motivo de esta desazón: escribir de manera automática hasta 30 adjetivos recién levantada, en la misma cama, un momento en el que la mente está relativamente "limpia".

Pues eso he hecho (bueno, hay algún sustantivo, pero cualquiera se pelea con el subconsciente), y después se lo he ido a mostrar a mi amiga.


Esto es lo que ha salido...


" Terco, suave, verde, justo, fuerte, novel, klaus, sagaz, gruta, fresa, poliédrico, bueno, diario, iluso, flojo, ilegal, directo, fauno, frenado, oscuro, educado, gélido, sensual, gatuno, fiera, negro, cínico, desesperado, cómico, grave, estúpido, amante, húmedo, tirano..."


A ella no le ha hecho falta leerlo. Me ha dicho: "Todo lo que has escrito eres tú. Busca lo que te preocupa en ese papel..."

No es un ejercicio muy serio, casi me recuerda a los jueguecitos que hacíamos de pequeños... pero una vez hecho, ¿ahora qué hago?, ¿es mejor ser una amante poliédrica o una desesperada cómica?

Mejor no hago más combinaciones...

Ahora, además de preocupación insconciente tengo dolor de cabeza!!!









jueves, 12 de agosto de 2010

Momentos-de-Felicidad-loca


No me había dado cuenta, pero a final de cada año, mido el cómputo de alegrías o tristezas por la cantidad de Momentos-de-Felicidad-Loca obtenidos a lo largo del año.

Que qué es eso? Pues es ese momento en el que ríes y lloras sin tino, te invade una sensación de plenitud y de FELICIDAD y piensas que no podrías disfrutar más en ningún momento ni lugar del mundo.


Sonará un tanto estadístico, pero pienso que un año ha merecido la pena con uno sólo de esos momentos. Si no recuerdo ninguno en los 365 días, es que el año ha pasado sin pena ni gloria. No quiero contar cuando además, hay más de un recuerdo triste...


El año pasado tuve uno de esos momentos. Fue el día más caluroso del verano. Hacíamos un pasacalles en un pueblecito alrededor de unas 60 o 70 personas, con instrumentos y disfraces. Eso ya era motivo de alegría.
Hacía tanto calor que comenzamos a pedir agua a la gente que salía a los balcones para vernos. Y los cubos de agua fresca comenzaron a caer sobre nosotros, que estábamos sudorosos y asfixiados. Gritabamos: ¡agua! cada vez con mayor intensidad y la felicidad iba en aumento a medida que los vecinos nos empapaban. Todos, conocidos y desconocidos, terminamos agarrados de las manos o abrazados sin un motivo aparente, simplemente porque nos apetecía, por sentirnos acompañados.


....y entonces llegó el gran regalo: en el día más caluroso del verano...comenzó a llover.



Y fue tal la felicidad colectiva que aún me dura la sensación. No sé cuánto tiempo duró: 5, 10, 15 minutos... Saltamos, gritamos, reimos y lloramos a la vez y nuestras lágrimas se mezclaban con las gotas que caían del cielo.



Pero había algo raro: el cielo estaba completamente despejado. No nos dimos cuenta hasta un buen rato después. ¿Qué pasaba? Al final descubrimos a un vecino con una manguera estratégicamente escondido en una azotea... una de las personas que más feliz me ha hecho y no la conozco de nada.





Pues bien. Este año llevo DOS Momentos-de-Felicidad-Loca, momentos en los que personas desconocidas me han hecho la mujer más dichosa del mundo.



Voy en busca de un tercero, o un cuarto, o un quinto antes de que acabe el año... qué sé yo.



Espero que encuentre alguno en mi cita anual con Danzas sin Fronteras, que es donde viví el que os acabo de describir...





miércoles, 5 de mayo de 2010

Viejita...




No acabo de encontrarle el jugo a la vida que llevo. Y mira que trato de exprimirla: haciendo cuentas, creo que no tengo en todo el día una hora dedicada a mi propia contemplación excepto las 5 horas de sueño habituales. Y así desde hace 4 años...


Y me pregunto si de verdad no me apetece mirarme tal y como soy.


¿Tan aburrrida de mi me encuentro que no soporto estar un ratito conmigo misma? ¿Por qué no me atrevo a tomar un baño en vez de una ducha? ¿Por qué me siento culpable cuando llego a casa y quiero sentarme, cerrar los ojos y descansar? ¿Por qué esa sensación de pérdida de tiempo?


Y la conclusión a la que llego es que pienso que me queda poco tiempo para hacer todo lo que quiero hacer. Me siento muy viejita con 33 años...


Y me voy, que tengo que trabajar...!